Me leyeron el tarot en la Col. Municipal y salí con el consejo de mi vida

Siempre dije que no creía en el Tarot, es más, nadie en mi alrededor al parecer cree en el Tarot pero cuando un conocido tuyo te dice “Ya pues vamos! No perdemos nada” como toda buena decisión, ésta se tomó con un “chingue su madre, vamos”

Primero lo contactamos a través de internet e hicimos una cita, llegamos al lugar y no sabíamos que íbamos a encontrar. La entrada no daba buena pinta y al momento de pasar muchísimo menos, subimos unas escaleras y nos dirigimos a un cuartito con olores relajantes pero muy raros, más adelante vimos un altar medio extraño y nos sentamos. Vimos para todos lados y había una cazuela grande con agua y una vela en medio, donde nos comentó que estaba preparando un “baño dulce” (“¿What?”)

Para este momento el señor solo sabía nuestros nombres y edad, comenzó a hablarnos de como eran nuestras personalidades, cosa que tratábamos de no creer pero vaya que le atinaba, todo era simple intuición hasta que empezó a tocar temas más profundos y nos quedamos sacados de onda, mi compañero se salió y me quede sola.

Me tiró nuevamente las cartas y las acomodo en forma de cruz, las miró y me habló de mi vida personal. Había una carta que siempre salía y en la misma posición (una con muchas espadas en la espalda) decía que esa carta tenía que eliminarla, porque muy dentro de mi aún no había cerrado un ciclo que no me permitía abrirme a nadie más. Realmente estaba en lo correcto y con indirectas sutilmente le atinó a la causa del rompimiento del que hablaba.  Por un momento sentí que me doblaba y quería llorar, pero me aguanté como la fuerte que soy. Luego me hablo de 2 personas en especial y su contribución a mi vida, también estaba en lo correcto hasta que en cierto punto me intrigaba lo que decía, ya que sin saber nada sabía mucho, también me comento de unos pretendientes que querían acercarse a mi pero no sabían como hacerlo, pero que el interés estaba y fue así de: “¡Ah cabrón, dígame quienes!”, aunque hubo algo que me inquietó: “Cuídate que hay alguien que te está ocultando algo o diciendo mentiras” *mirada y voz maliciosa*.

Me dió un consejo:

Mujer, un hombre tiene que tener 3 características y si no tiene ninguna no sirve: Debe ser guapo, debe tener dinero y/o debe coger rico, sino para que lo quieres».

Así que la próxima vez que estés llorando por un valagardo, piensa si tiene una de esas 3 características, porque el amor se va por la ventana cuando el dinero hace falta, no lo digo yo, lo dice el brujo o como él se dice llamar “El Consejero Espiritual”.

“Lo que me motivó a dedicarme a esto fue el sufrimiento de la gente, la gente sufre mucho hoy en día, sobre todo por amor, pero tienen que entender que a veces ni con amarres esa persona puede estar con ellos”.

Hay personas que llegan incluso a pagar hasta $300,000.00 pesos por un amarre y seguir todo el procedimiento del ritual… Hasta dónde ha llegado la humanidad y la locura, definitivamente hay que pensar más con la cabeza y menos solo con el corazón.

Seguimos siendo algo escépticos de este tipo de rituales, pero sin duda si quieres ir a desahogarte, hablar con alguien y que te aconseje, por $300 la sesión en lugar de $700 con un psicólogo está bastante bien y te ayuda a conocerte un poco más a ti mismo. Quizás el destino realmente hace que salgan las cartas adecuadas, porque como él diría “la magia hay que hacerla funcionar”.

Otra cosa que igual me sacó de onda fue que al salir de la sesión miré mi cel y tenía unos whats de un ligue que tenía por ahí jajajajajaja, ¿se acuerdan que les comente de esos “pretendientes” al principio?, mmm… pues podría ser, no sé, o como decimos “Salimos predispuestos a que esto es, ya veremos que dicen el tarot la próxima semana, jajaja Pero algo de lo que estamos seguros es que el destino es el destino y hay que respetarlo, con o sin amarres. Eso si, me llevo los consejos, bastante buenos y ahora voy a proceder a cerrar un ciclo importante del que debo ocuparme porque ya sé como, así que commmmmper.

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